¿Te dices «no me da la vida»? Cámbialo introduciendo Mindfulness en tu vida

Más despacio, a tu mente le da tiempo a decidir mejor.

Cada día empieza vida y nosotros con ella. Quizás califiques tu día de amable, agradable o simplemente te sientas feliz, porque tal y como se está dando coincide con tus expectativas o lo que habías planeado.

Sin embargo, en muchas ocasiones la vida te ha conducido a un «día de mierda»; «un día dónde todo se desborda incluso tú»; «hoy todo parece que sale mal»;»no me da la vida para hacer más» y sólo quieres que la situación, el momento o la experiencia pase y rápido.

“Los sentimientos van y vienen como las nubes en un cielo ventoso. La respiración consciente es mi ancla”

Thich Nhat Hanh

¿Qué es Mindfulness?

El término mindfulness es una traducción del término pali Sati (el pali es el idioma en el que se escribieron por primera vez las enseñanzas de Buda hace unos 2500 años), e implica conciencia, atención y recuerdo.

Actualmente se ha definido por diferentes autores, entre ellos, Jon Kabat Zin quien lo trajo a occidente en los años 60, como “la conciencia que emerge al prestar atención, deliberadamente y sin prejuicios, a cómo se despliega la experiencia momento a momento”.

¿Cómo empiezo a introducir Mindfulness en mi día a día?

Para empezar y desarrollar nuestra conciencia de lo que acontece en nuestra vida, quiero invitarte a realizara realizar una práctica de auto-indagación en la te hagas las siguientes cuestiones, que te ayudan a proporcionarte información de lo que te ocurre cuando las cosas no salen como esperas.

Práctica de auto-indagación

¿Qué sucede en tu interior?

¿Qué sensación es la que te embarga mayormente?

¿A dónde te conduce esta sensación? ¿Quizás a una emoción más fuerte?

¿Qué consigues en este estado donde nos toca remar para salir de aquí?

¿Te sientes cansado porque la situación se te repite a menudo?

¿Qué puedes hacer ante un día así? ¿Salir corriendo o ….?

Práctica de Respiración

Te propongo que comiences tomándote un instante para reflexionar cómo te sientes y respirar… si te resulta difícil… ancla tu pensamiento a la siguiente frase:

“Quiero respirar y tomarme un momento para reconectar y cambiar mi estado”.

Te invito a que la repitas esta afirmación de forma calmada en sincronía con tu respiración, hasta que percibas que ha disminuido la intensidad.

Estira los brazos, elévalos hacia arriba y vuelve a bajarlos alrededor de unas 13 veces y acompáñalo esta vez de la siguiente afirmación:

“El día me está produciendo una contrariedad y soy capaz de abordarla”

Fíjate en cómo cambia tu ritmo cardíaco y cómo empieza a despertar en ti una sentimiento de fuerza interior, que te da confianza para darle la vuelta a la situación.

Cuando te hablo darle la vuelta a la situación, a veces consistirá en cambiar lo que ha sucedido en el exterior (a tu alrededor) y en otras ocasiones consistirá en hacer una cambio interno (en cómo asumes o interpretas la situación), lo que proceda en cada caso.

Una de los aprendizajes más importantes de esta práctica, es que: Todo llega, Todo se Transforma, y Todo se va.

Para ello, conecta con la respiración atenta que te hemos explicado en este artículo, para encontrar aquel estado propio donde te sientes capaz de afrontar o aceptar la situación externa.

Esto no significa que no vayas a tener emociones, pensamientos, ni sensaciones, si no que tu decides cómo esas emociones, pensamientos y sensaciones pasan por ti. Tu eliges cómo quieres vivir cada momento y cómo quieres que te impregne.

Después de 8 semanas de entrenamiento, adquieres la habilidad de pararte ante cada situación y reflexionar sobre qué está sucediendo. El arte de tomarte de tu tiempo antes de reaccionar es una gran herramienta, que te va a permitir realizar un análisis previo de la situación, y actuar en consonancia, siempre con estrategias efectivas y beneficiosas para ti y tu entorno (laboral, personal, familiar, clientes, proveedores, etc…)

Esa destreza con ese nuevo hábito que estás instaurando te facilitará el no tirarte a la piscina en cuanto gritan “fuego”. Así empezarás a tomarte un tiempo, concediéndote ese espacio para parar, respirar y observar si la piscina tiene agua, si es suficiente profunda, si cabemos todos los que estamos, y si es la mejor opción.

Lo que hacemos con este entrenamiento, es despertar tu capacidad de análisis y concentración, para tomar la decisión más eficiente… y todo ello, con un mínimo grado de interferencias de tus emociones y pensamientos tóxicos.

“Deja ir tu mente y después sé “mindful. Cierra las orejas y luego escucha”

Rumi

Ahora tienes un ejercicio para introducir el mindfulness en tu vida.

¿Te apetece probarlo? Descubrirás una fantástica sensación de ser dueño de tus reacciones, y de conseguir soluciones constructivas y win-win.

¿Eras consciente del efecto que produce en ti conectar contigo, volver al momento presente y frenar el mono que habita en tu mente?

Cuéntame por dónde vas a empezar y si tienes alguna duda

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Gema Menéndez Cortés, Psicóloga Colegiada M_34474, Coach ACC ICF e Instructora de Mindfulness.

foto@yanalya

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